
Las reglas de operación del programa Prospera se modificaron tanto que no se respetarán los rubros a los que se había destinado el presupuesto.
De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el 28 de febrero, el programa perderá sus componentes de salud, alimentación e inclusión productiva, y ahora será solo un programa de becas.
En el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2019 se estableció previamente que Prospera tuviera componentes operados por la Secretaría del Bienestar, Educación, Salud y Aportaciones a Seguridad Social.
Los recortes a ciertos rubros reflejaron cuáles serían las prioridades.
De acuerdo con un análisis de México Evalúa, en general el presupuesto de Prospera para 2019 tuvo una reducción de 13% real, respecto a lo pagado en 2018.
El componente que tuvo la mayor pérdida fue el operado por Bienestar, con una disminución del 51% respecto a lo pagado en 2018, seguido por las Aportaciones a Seguridad Social (IMSS-Bienestar), con un recorte de 4% real. En contraste, el componente de Salud tuvo un incremento de 4% real, y Educación un aumento de 28% real, respecto a lo pagado en 2018.
“Resulta que el presupuesto del programa no solo se redujo, sino que en las reglas de operación se está permitiendo generar traspasos entre la Secretaría de Bienestar y la de Educación Pública, lo cual modificará lo que se había aprobado, sin que esto deba pasar por la autorización del Congreso y sin que lo sepa la ciudadanía”, afirmó Alejandro García, investigador del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa.
En el numeral 5.2 de las reglas de operación de Prospera se señala que, con base en las disposiciones previstas en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, su Reglamento, y el PEF 2019, la Secretaría de Hacienda ministrará los recursos aprobados a las dependencias y entidades paraestatales participantes, de conformidad al calendario de recursos autorizados.
Pero que podrán realizarse traspasos no regularizables en las asignaciones del programa entre la Secretaría de Bienestar y la de Educación Pública, en los términos de las disposiciones aplicables mediante justificación debida; previa autorización del Comité Técnico de la Coordinación Nacional, y de los titulares de las unidades responsables encargadas de la administración de los ramos 11 y 20.
“Con eso están abriendo la puerta a que el presupuesto no se respete, a fin de cuentas, la Cámara de Diputados aprobó algo que no se va aplicar. Es como si ya hubieran sabido que iban a matar el programa. No podían crear uno nuevo que no estuviera aprobado por el Congreso, lo que están haciendo es crearlo a través de las reglas de operación, con las que lo cambian totalmente hasta en la forma de gastar el presupuesto”, apuntó el investigador de México Evalúa.
Algo que preocupa, agregó, “porque se ha modificado drásticamente, y sin una justificación clara de por qué, un programa bien estructurado, con constantes evaluaciones y que era un referente internacional”.
