
Luego de que se viralizara una carta escrita por niñas migrantes albergadas en la Casa del Niño Migrante, quienes aseguraban que no se les daba de comer y recibían malos tratos, la directora del DIF estatal, Verónica Aguilera Tapia, negó estas acusaciones.
"Las niñas de las casas asistenciales antes se escapaban en administraciones pasadas, en esta administración, por el cariño que se les da, es que las niñas han encontrado un hogar, han encontrado el calor de una familia que no tienen en este momento".
Dijo que a los menores se les atiende, comen tres veces al día, más dos colaciones, además de que tienen nutrióloga y que todo el personal es muy cariñoso.
Respecto a las quejas de los empleados, Verónica Tapia señaló que esas se derivan porque los trabajadores estaban acostumbrados a permanecer en una zona de confort, donde “realmente no hacían nada”.
"Hablan de personas que no están de acuerdo, en cada administración que llega el personal de confianza que estaba se tiene que retirar, porque precisamente es de confianza. La gente sindicalizada esa de queda y se respeta por los años que tiene y precisamente porque están afiliados a un sindicato".
