
Cada día son “menos las personas que prohibirían la entrada de ayuda humanitaria” a Venezuela, pero existe “la posibilidad de un enfrentamiento entre los que quieren salvar vidas y los cada vez menos que prohibirían la entrada”, dijo el autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó, luego de rezar en una iglesia de Caracas, en medio de una confrontación con el régimen de Nicolás Maduro, quien cerró la frontera con Colombia al paso de insumos que envió la comunidad internacional, a petición de opositores que, aseguran, hay unos 300 mil venezolanos en riesgo de morir por la escasez y la crisis económica.
Pese a la advertencia, Guaidó dudó que el oficialismo cuente con personas dispuestas a “inmolarse” por un gobierno que ya perdió el rumbo.
“Dudo mucho que nadie hoy se quiera inmolar al ser llamado por una persona (Maduro) que perdió el norte, que no tiene respaldo internacional, quien no tiene dinero porque se lo robó”, añadió.
Venezuela está sumida en la mayor crisis política y económica de su historia con una hiperinflación de siete dígitos y una severa recesión. La escasez de alimentos y medicinas, entre otros bienes, ha generado una masiva migración de venezolanos que se calcula en 3 millones de personas.
“Hoy existe claramente un conflicto generado por los que usurpan el poder y eso se solucionará mientras más rápido logremos el cese de la usurpación, atender la emergencia humanitaria”, acotó, ayer.
Por su lado, después de una práctica de defensa antiaérea, Nicolás Maduro afirmó que las fuerzas armadas venezolanas “harán pagar caro al imperio estadounidense cualquier osadía de tocar a la patria”.
“¡Fuera Donald Trump de Venezuela, fuera sus amenazas! Aquí hay fuerza armada y aquí hay pueblo para defender el honor, la dignidad” , agregó.
El régimen venezolano ha rechazado el apoyo humanitario, pues, asegura, no existe emergencia, por lo que la oposición no hace más que “propiciar una invasión”.
“Entiendo que el régimen se niegue a reconocer la crisis que generó. La ayuda está en especie en los centros de acopio y esperamos que en los próximos días tengamos el primer avance de ingreso de la ayuda humanitaria”, añadió Guaidó.
La semana pasada se instaló un primer centro de acopio que habilitó el gobierno de Colombia a un lado del puente internacional Las Tienditas, que enlaza la ciudad colombiana de Cúcuta y el poblado de Ureña, a 650 kilómetros de Caracas.
En Cúcuta, cerca de dos docenas de médicos venezolanos protestaron ayer en la entrada del puente bloqueado por militares de su país, para exigir que se permita el ingreso de ayuda humanitaria.
Con una bandera venezolana gigante, hombres y mujeres con batas blancas pidieron a militares que retiren un camión cisterna y dos contenedores que bloquean el puente fronterizo.
Los médicos protestaron en el lado colombiano de la frontera, para evitar consecuencias represivas en su país. Cruzaron a pie el Puente Simón Bolívar y luego se dirigieron hacia donde se guarda la ayuda.
La psiquiatra Katia Díaz dijo a la Prensa Asociada que cada día que espera es un día más en que las vidas de los pacientes están en riesgo. Los contenedores “que se colocaron en la autopista representan la soberbia de ese dictador”, dijo. “Eso deja desnuda la falta de humanidad, de compasión, con el dolor de nuestra gente”.
Horas antes, Guaidó también instó con contundencia a los militares, principal base de respaldo de Maduro, que permitan el ingreso de la ayuda.
“Depende de ustedes. No estamos hablando entre líneas, estamos hablando muy claro, dando una orden a las fuerzas armadas, que permitan el ingreso de la ayuda humanitaria. Gánense de nuevo el respeto, dejen de hacer el ridículo”.
El opositor dijo que en próximos días anunciará la creación de dos centros de acopio. Se espera que uno de ellos esté en Brasil y otro en una cercana isla del Caribe.
