
Peter Farrelly, conocido por hacer bodrios chisotosones como Una pareja de idiotas (1994), Loco por Mary (1998, —lo más decente—), Irene, yo y mi otro yo (2000) y Amor ciego (2001), regresa a las salas de cine con Green book: Una amistad sin fronteras. Una nueva comedia, que curiosamente tiene mucho de lo peor que han tenido sus filmes mencionados: escenas y temas clichés, personajes estereotipados, situaciones políticamente correctas y un moralismo perturbador.
Después de todo eso resulta curioso hacerme la pregunta de ¿por qué diablos me gustó tanto? Claro. Con el paso de los años Farrelly ha tenido que aprender dos cosas importantes del cine: lo que importa es cómo lo cuentas y eso que cuentas debe ser contado con mucho corazón. A partir de ahí ocurre el milagro emocional que puede generar una historia sobre una amistad más poderosa que los prejuicios raciales.
El filme se desarrolla en los años 60. Cuando Tony Lip (Viggo Mortensen), un rudo italoamericano del Bronx, es contratado como chofer del virtuoso pianista negro Don Shirley (Mahershala Ali), durante una gira de conciertos por el Sur de Estados Unidos, deberá tener presente El libro verde, una guía que indicaba los pocos establecimientos donde se aceptaba a los afroamericanos. Son dos personas que tendrán que hacer frente al racismo y los prejuicios, pero a las que el destino unirá, obligándolas a dejar de lado las diferencias para sobrevivir y prosperar en el viaje de sus vidas.
Y es que esta película, a diferencia de las terribles experiencias que nos hizo pasar Farrelly en anteriores ocasiones, no se conforma con sólo hacer bromas simplonas para acompañar una historia cómica de calidad industrial, en este filme el director ocupa el humor para humanizar a los personajes, para amenizar la narrativa y para enfatizar la potencia de la reflexión racial.
Desde luego que evoca a Paseando a Miss Daisy (1989), esa bonita historia de amistad entre una viejecita de mal carácter y su amable chófer, sin embargo en Green book los caminos que toma la historia despiertan una identidad propia para el filme, porque nos muestra una sinceridad que ablanda el corazón. No es sólo un filme sobre la amistad, sino también sobre hasta dónde nos alcanza el talento, sobre el valor que tiene en la sociedad, sobre la valentía que puede haber al estar en un lugar en el que no se quiere.
La historia de Green book nos hace sentir emociones que probablemente sintieron algún día leyendas musicales como Nat King Cole o Ray Charles (por cierto la música es uno de los grandes aciertos); Mahershala Ali se consolida como uno de los grandes talentos de los últimos años y Mortensen sigue siendo un tipo con el que es fácil conectar. Green book nos hace darnos cuenta que los prejuicios no son más que las heridas propias de nuestro corazón.
ESTRENOS
Cafarnaúm
Directora: Nadine Labaki (Líbano, 2018)
Tribunal internacional. Zain, un niño de 12 años, declara ante el juez. El juez: ¿Por qué has demandado a tus propios padres? Zain: Por darme la vida. Bajo esta premisa se desarrolla el más reciente filme de la libanesa Nadine Labaki, por la que triunfó en Cannes. Se trata de un filme que está ambientado en el pueblo pesquero de Cafarnaúm (Capernaum) en Líbano, en un ejercicio fílmico tan duro como bello. Por un lado la cineasta recurre a algunos trucos habilidosos para manipular las emociones con facilidad, pero por el otro es sin duda un crudo retrato estilo documental que no nos deja indiferentes. Es uno de los contendientes de Roma en los Premios Oscar, en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa. Un filme llevado con inteligencia. Calificación: No te la Pierdas.
El traficante
Director: Jesper Ganslandt (EU, 2018)
En plena temporada de buenos estrenos por la búsqueda de conquistar los Premios Oscar, también tenemos la mala fortuna de comenzar a dejar ver una oleada de filmes olvidables. Tal es el caso de esa película que desde su traducción al español (se llama originalmente Beast of burden) ya nos damos cuenta que lo único que pretende es arañar un poco el interés de ese público cautivo por las historias facilonas sobre el narcotraficante. Trata de la historia de Sean Haggerty (Daniel Radcliffe), un piloto retirado que se mete en una misión para sacar dinero con el traslado de una carga ilegal. Sólo tiene una hora para convencer a un cártel, a un sicario y a la DEA de que todo está bien; así como asegurarse de que su mujer sobrevive, desde la cabina de la avioneta. Nada qué rescatar. Calificación: No Gastes tu Dinero.
Atentado en el estadio
Director: Scott Mann (Inglaterra, 2018)
Con un poco de mejor manejo de las emociones pero sin mucho interés por la originalidad está este filme. Tras el ataque de un grupo terrorista fuertemente armado en un popular evento deportivo, Michael Knox (Dave Bautista) debe utilizar su entrenamiento militar para salvar a las 35 mil personas que allí se dan cita. Entre ellas se encuentra la hija de un antiguo compañero de armas caído en acción, un hecho que implica personalmente a Knox en el rescate. Lo interesante de este filme es que se asume como película comercial que espera simplemente entretener, que es una película consciente de lo olvidable que será con el tiempo y que lo único que quiere es que sea vista como algo pasajero, pero vista. Y sí, es efectiva, para los que les gustan las películas absurdas. Calificación: No Gastes tu Dinero.
