
El Parlamento israelí aprobó hoy por 102 votos a favor, del total de 120, la disolución de la Cámara y formalizó el adelanto electoral anunciado por la coalición gubernamental para el próximo 9 de abril, cuando estaba previsto que las elecciones se celebraran en noviembre de 2019.
Los jefes de la coalición de gobierno de Israel, que encabeza el primer ministro, Benjamín Netanyahu, anunciaron el lunes el adelanto electoral tras su enésima crisis, esta vez por el desacuerdo ante una propuesta de ley para obligar a los judíos ultraortodoxos, que rehúyen al Estado, a hacer el servicio militar.
Mientras el gobierno defendió sus “grandes logros”, el líder opositor Tzipi Livni, de la Unión Sionista, criticó que los comicios ofrecen la esperanza de un cambio de “este liderazgo corrupto que ha ennegrecido la cara de Israel”.
Y es que el anuncio del adelanto electoral sucede cuando Netanyahu está pendiente d que, en los próximos meses, la fiscalía israelí finalice los escritos de acusación en su contra y decida, como recomendó la policía, si imputa al mandatario por corrupción.
Sin embargo, aún con todo, las últimas encuestas de intención de voto, hechas estos días, mantienen a Netanyahu y a su partido, el Likud, en cabeza.
