
Al parecer desde hace unas semanas ha estallado la burbuja financiera de las criptomonedas.
El bitcoin ha perdido aproximadamente el 75% de su máximo valor que se alcanzó en el 2017; otras criptomonedas o monedas digitales han perdido más del 85% e incluso hasta el 99%.
Es decir, son simplemente fraudes, así que la sugerencia es que tengan cuidado al “invertir” en este tipo de divisas virtuales o de preferencia es mejor evitarlas.
En realidad, este tipo de inversiones han sido muy promocionadas en las redes sociales, pero no han sido realmente útiles para crear valor en la sociedad. Parafraseado al economista Noriel Roubini, el blockchain no es más que una hoja de cálculo con título de nobleza.
Los fundamentalistas del blockchain proponen la utopía donde todas las actividades económicas estarían sujetas a la descentralización anarquista o libertaria. En la realidad, esto es difícil de llevarse a cabo.
La mayoría de estas innovaciones de fintech todavía están conectadas a los bancos tradicionales, y ninguna de ellas se basa en criptomonedas o blockchain.
A nivel mundial la tendencia es que el uso de efectivo se usa cada vez menos, y casi ha desaparecido en países como Suecia. Los sistemas de pago digital como PayPal, Alipay y WeChat en China ofrecen alternativas atractivas a los servicios que una vez proporcionaron los bancos comerciales tradicionales.
En México los bancos están adoptando cada vez más las aplicaciones digitales y el uso del código QR para sus operaciones financieras.
El futuro de las criptomonedas está ampliamente cuestionado, si bien la tecnología seguirá avanzando y seguramente van a surgir nuevas opciones para invertir digitalmente, hay que tener cuidado y no caer en modas.
El economista Paul Krugman ya había advertido sobre las criptomonedas al señalar que “si lo desean, las monedas fiduciarias tienen un valor subyacente porque hombres con armas lo dicen”. Y esto significa que su valor colapsó porque las personas perdieron la fe o la confianza.
De hecho, las mismas divisas y el crédito, un concepto del día a día en nuestras vidas, se basan en la confianza y la fe, como también apuntó el historiador Yuval Noah Harari.
