
"Seguro se lo llevó todo”, fueron algunas de las conclusiones a las que llegaron varias personas que vieron vacíos algunos de los inmuebles que conforman Los Pinos, espacio que abrió sus puertas al público por primera vez.
Antonio Martínez, parte del equipo de la nueva administración, informó que alrededor de las dos de la tarde, tenía registradas alrededor de 20 mil visitantes, “una situación histórica que sin duda nos ha superado y que también nos hace pensar en algunas modificaciones al proyecto”.
Martínez enfatizó en que esta apertura es la primera etapa de todo un proyecto cultural, pues recordó, en épocas de campaña la gente propuso algunas ideas para darle uso a Los Pinos.
“Una de las más votadas es que sea una casa de cultura de los 32 estados de la República, otra de las más votadas es que sea un espacio de Tecnología y Arte, mientras que una tercera idea consiste en que sea un espacio de Medio ambiente y Cultura. Esas opciones ya están sobre la mesa”.
INTERIOR. Entre los inmuebles que conforman Los Pinos se encuentran la Casa Miguel Alemán, Casa Lázaro Cárdenas, Salón Venustiano Carranza y Casa Miguel De la Madrid, mismos que pudieron ser visitados por personas de todas las edades, tanto nacionales como extranjeros.
Los inmuebles lucían con varios espacios vacíos, algunos con salas, sillas, escritorios y piezas de arte de Luis Nishizawa Flores, Rafael Cauduro, David Alfaro Siqueiros y Ernesto Icaza; además de títulos como Armando Mafud, por siempre México, enciclopedias de la historia de México, libros del escultor Sebastián y sobre los mayas.
“Andrés Manuel López Obrador nos pidió dejar todo tal y como está. No sabíamos qué esperar, pero justo como encontramos las casas es como se muestran. Existe un inventario de lo que sí está. Algunas de las piezas de arte que ya no están es porque se regresaron a la Colección de Pago en Especie de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Los únicos cambios son las señales y bebederos que fueron puestos por voluntarios”, declaró el arquitecto Homero Fernández, parte del equipo de transición. Adelantó que Édgar Sanjuan ocupará la subsecretaría de Desarrollo Cultural de la SCF.
Los Pinos, aunque casi vacíos, no fueron impedimento para que la gente decidiera hacer largas filas para acceder a los diferentes inmuebles.
“Vamos a fisgonear por acá”, fue otro de los comentarios recurrentes por parte de los visitantes que se dieron cita en el espacio que había sido habitado por los presidentes de la República Mexicana.
La puerta uno de Los Pinos había estado recubierta por vallas metálicas, detectores de metal y miembros del ejército, pero ayer por la mañana solamente había dos militares en la entrada.
Desde las 9:00 horas ya había una veintena de personas que buscaban entrar, entre ellos un hombre que en cuanto entró besó el piso, otro coreaban el nombre de “Obrador” o “Es un honor estar con Obrador”.
Algunas preguntaban si había registro o por dónde estaban los detectores de metal, a lo que el militar respondía que no era necesario, incluso, hubo quienes pidieron fotografías con los militares, quienes gustosos accedían.
Mientras unos iban y venían por los jardines o se detenían en los diferentes inmuebles, también hubo quienes decidieron apartar su lugar para ver la toma de protesta del Presidente Electo, en alguna de las pantallas instaladas en La Plaza Francisco I. Madero.
No todos los visitantes habían planeado su visita, pues hubo algunos corredores que interrumpieron su rutina para adentrarse a Los Pinos, como David, quien en entrevista dijo que la apertura de Los Pinos era un evento histórico.
“Para referirme a este evento mejor cito a un amigo mexicano que radica en Alemania, quien me escribió ‘que hayan abierto Los Pinos y que se espera una verdadera verbena en el Zócalo en lugar de llenarlos de militares y guardias presidenciales, me da la esperanza de regresar a México para ver un país en paz’”.
El analista y académico Hernán Gómez coincidió con David, pues dijo que “guardando las debidas proporciones, en Sudáfrica durante los tiempos del apartheid, los negros no podían ni siquiera voltear a ver el palacio de la presidencia, entonces cuando se rompen esas barreras y los espacios de poder se abren a toda la gente, es algo muy importante y simbólico”.
