
La oralidad es en los países africanos de Mozambique y Cabo Verde una fuente de inspiración y ritmo literario, por eso la tradición de contar historias ha sido un pilar en la narrativa de los escritores Mia Couto y Germano Almeida, ganadores del Premio Camões 2013 y 2018 respectivamente, la distinción literaria más importante en lengua portuguesa.
Durante un encuentro con los medios de comunicación en el marco de la 32 Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Mia Couto (Mozambique, 1955) comentó que su país es una región en donde la oralidad es absolutamente dominante.
“Tenemos que saber qué queremos decir cuando hablamos de oralidad. La oralidad no es algo característico de los pueblos indígenas, es algo que existe dentro de todos nosotros. En Mozambique esta oralidad es la fundación de muchas historias porque las personas hablan unas con otras y así crean las historias. En Mozambique es difícil que uno no sea escritor porque estamos en la calle y tenemos todo ese mundo oral que nos invade”, señaló.
Couto se define como un escritor que abre la puerta a través de las páginas a ese mundo que crea la oralidad, no obstante, muchos mozambiqueños no tienen la oportunidad de tener una formación escolar.
“Un día un joven se acercó a mí diciendo que quería ser escritor, le pregunté si tenía historias y ha contestado que sí, muchas para contar, pero su problema era tener que escribirlas”, recordó.
Mia Couto publicó su primer libro en 1983: Raiz de Orvalho, después, en 1986, un libro de cuentos: Vozes Anoitecidas. Ha publicado novelas, crónicas y relatos breves. Su novela Tierra sonámbula fue elegida como uno de los doce mejores libros africanos del siglo XX por un jurado reunido con motivo de la Feria Internacional de Zimbabwe.
“No creo que la literatura sea hacer uso de la memoria como registro fiel de algo. El sueño tampoco es fiel. Cuando vivían mis hijas con mi esposo y conmigo nos contaban sus sueños y me quedaba con envidia porque yo no me acordaba de los míos, entonces decidía mentir e inventaba sueños. Creo que eso lo hago cuando escribo, cuando hago romances históricos, es un registro, pero al mismo tiempo es ficción”, precisó.
Couto detalló que Mozambique es un país con 25 pueblos y lenguas distintas y con una búsqueda de identidad nacional.
“La función en un escritor en un país como Mozambique es ser una especie de traductor porque estoy un poco en la cultura europea y africana. Por eso trabajo con tantos géneros literarios: poesía, novela, cuento y el teatro, para poder traducir mejor y encontrar una ventana para todas esas culturas”.
En México circula la novela Tierra sonámbula, el primer libro que Couto escribió después de la guerra civil de Mozambique (1977-1992).
