
Desde su inicio en la administración estatal, su fortaleza fue de “ni perdón ni olvido; justicia para todos los veracruzanos”, por lo que ahora Veracruz es distinto y goza de tranquilidad, fue parte del discurso que ofreció Miguel Ángel Yunes Linares, durante su última aparición como gobernador de Veracruz
En su comparecencia ante el pleno de diputados locales, el mandatario dijo que su gobierno fue sensible a los ciudadanos, por lo que ya no debe haber reversa, además de que hizo entrega al presidente del Congreso local, José Manuel Pozos Castro, de las escrituras de todos los bienes recuperados.
Dejó en claro que ninguna propiedad se ha vendido y los recursos se han aplicado en materia de salud e infraestructura hospitalaria, cuyo monto es de mil 200 millones de pesos, dato que se puede consultar en el portal de transparencia de la Secretaria de Finanzas.
Enfrentamos, dijo, un estado corrupto y saqueado, “por eso me comprometí a rescatar lo robado, perseguir a los corruptos y los obligué a devolver lo robado y yo soy el último gobernador que no endeudo a Veracruz”.
Presumió el programa Veracruz Comienza Contigo y de ser el símbolo de la peor institución, el Hospital Infantil fue la mejor obra de su sexenio.
Yunes Linares, resaltó también el régimen de libertades donde no se coartó la libertad de expresión a través de marchas y bloqueos, sin afectar a terceros.
Pidió al próximo gobernador, Cuitláhuac García Jiménez, no perdonar ni amnistiar a los corruptos, como lo ha planteado el presidente electo Andrés Manuel López Obrador.
