
Carlos Ghosn, el titán de la industria automotriz, y todavía presidente de Nissan, arrestado ayer por reportar ingresos menores a los percibidos, también es sospechoso de haber utilizado múltiples residencias compradas por el fabricante japonés en cuatro naciones sin razones legítimas.
El nuevo reporte contra Ghosn se produce cuando las autoridades judiciales japonesas confirmaron este martes que habían arrestado al funcionario por presentar falsas declaraciones de sus ingresos en el transcurso de varios años, delito que equivale a evasión fiscal.
En un comunicado, los fiscales de Tokio dijeron que Ghosn, de 64 años, había reportado ingresos de cuatro mil 900 millones de yenes (70.6 millones de dólares) durante cinco años, cuando sus ingresos reales para ese período habían sido de casi 10 mil millones de yenes.
Al mediodía del martes, Nissan Motor era la acción más negociada por volumen de negocios y cayó 6.5 por ciento a 940 yenes, su nivel más bajo desde julio de 2016.
Carlos Ghosn, de 64 años, una destacada figura en la industria automotriz, habría pagado solo una parte del alquiler de las casas mientras Nissan pagó miles de millones de yenes en costos para una compañía afiliada a la que pertenecen las casas.
Fuentes consultadas por la cadena de noticias NHK News indicaron que los fiscales de Tokio creen que el industrial tuvo una conducta inapropiada en el uso de los activos de la compañía Nissan.
Ghosn, quien también es presidente de Renault SA y Mitsubishi Motors, fue arrestado el lunes bajo sospecha de violar la ley de instrumentos financieros y de cambio de Japón.
