![]() |
|

Senadores del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, expresaron su preocupación por el Plan Nacional de Seguridad que presentó el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y calificaron esa estrategia de incongruente centralista y autoritaria.
En tanto que Morena reconoció que la propuesta de seguridad es contradictoria con lo que se propuso en campaña, pero justificó que una cosa son las propuestas electorales y otra la realidad, que “no es sencilla”.
“La situación es muy grave, no es cosa menor, sí se hizo en campaña, se dijo, se mencionó, pero cuando ya se conocieron las cosas en verdad no es tan sencillo, es mucho más de lo que nos imaginamos, de lo que pasa en nuestro país con respecto a la inseguridad: Los policías municipales, estatales, la corrupción tremenda y también la intervención de ellos en la delincuencia organizada”, admitió el senador de Morena, Salomón Jara.
El coordinador del PRI en el Senado, Miguel Ángel Osorio Chong, manifestó su preocupación por este plan, pues advirtió que esa estrategia compromete a las fuerzas armadas al otorgarles la responsabilidad de combatir la inseguridad sin un marco legal que los respalde.
“En el tema de mandar a los militares a ser policías, no hay modificación que permita que esto pueda suceder de manera legal. Así que es una gran preocupación, creo que es una estrategia que, pues, no se da en el marco de la ley y a todas luces compromete al Ejército en el tema de seguridad pública”, aseveró.
El también exsecretario de Gobernación evidenció las contradicciones de López Obrador, que en su campaña prometió sacar a las fuerzas militares de la lucha contra la inseguridad.
“Ya habla de contradecirse al respecto de lo que plantearon en campaña y que ahora no solamente no cumplen lo que al respecto comentaron, sino que ponen al frente de la estrategia a los militares”, indicó.
Por su parte, el PAN a través del exlíder de ese partido Gustavo Madero, alertó el desdén a la Constitución que muestra el próximo presidente y su partido, y cuestionó que prometiera mandar al Ejército a los cuarteles mientras estuvo en campaña y ahora lo pondrá al frente del combate a la inseguridad, sin tomar en cuenta a los estados y menos a los municipios, en una visión centralista y autoritaria.
“Es una contradicción total a lo que él hizo en campaña, su bandera principal y que hoy está contradiciendo 180 grados, en la práctica, militarizar, cuando él había dicho que los iba a llevar a los cuarteles, y ahora los pone en el centro, en el eje de la seguridad pública.
“Es que este nuevo gobierno parece que desestima las limitantes constitucionales, las ignora flagrantemente, es totalmente en contra de la Constitución y la legislación vigente, incluso la ley de seguridad interior será desechada por los mismos motivos”, establece.
