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Dos días después de su arribo al estadio Jesús Palillo Martínez de la Magdalena Mixhuca, procedentes de Oaxaca y Veracruz, la permanencia de los más de 2 mil 600 migrantes centroamericanos —en su mayoría salvadoreños que conforman las caravanas 2 y 3—, es incierta, ya que no existe una certeza de que en las próximas horas continúen su camino rumbo a Estados Unidos. A pesar de lo dicho ayer por el jefe de Gobierno capitalino, los migrantes siguen llegando, por lo que el albergue en el deportivo tiende a tornarse permanente.
Mientras los líderes de las caravanas dos y tres informaron ayer que este viernes mil 950 migrantes reanudarán su camino a partir de las 04:30 horas de la mañana, ya sea que les apoyen las autoridades de la Ciudad de México con el traslado en Metro hasta la estación Cuatro Caminos, o no, emprenderán su ruta a pie.
Del resto de migrantes, 563 de nacionalidad hondureña, aún no hay certeza de que se sumen a este grupo, que decidió esperar a los 197 salvadoreños que arribaron ayer pasadas las 18:45 horas procedentes de Puebla y que fueron encaminados en tres autobuses por el sacerdote y activista Alejandro Solalinde, que se quedó en la capital poblana en espera de otros migrantes rezagados y que se espera llegarán al deportivo de la Magdalena Mixhuca durante la madrugada, por lo que se estima que la llegada de más centroamericanos continuará a cuentagotas en los próximos días.
Horas antes y durante un recorrido por el albergue del estadio Martínez Palillo, el jefe de gobierno de la CDMX, José Ramón Amieva, constató la atención alimentaria, médica y cobijo que reciben los integrantes de la caravana.
En charla con los medios que lo acompañaron, Amieva aseguró que “en los dos días de permanencia de las caravanas dos y tres se registró a un total de 2 mil 601 personas, la mayoría salvadoreños, hondureños y algunos nicaragüenses y no se espera a más migrantes”. Sin embargo, seis horas después tres autobuses con más migrantes arribaron a la Magdalena Mixhuca.
En lo que respecta a los servicios de salud y rumores de una posible epidemia en el gigantesco albergue, el jefe de Gobierno capitalino dijo que esa información está descartada, aunque sí aseguró que muchos centroamericanos han sido atendidos por malestares como gripe, tos e infecciones estomacales.
En un recorrido que hizo La Crónica de hoy por los distintos módulos móviles e improvisados de atención sanitaria, comprobó que la mayoría de las personas que acudían a consulta lo hacían por síntomas relacionados a la influenza, fiebre y males estomacales.
En la jornada de ayer, al menos se reportaron cinco traslados a hospitales, entre ellos dos mujeres embarazadas, una por presión alta y dos menores que fueron dados de alta.
