
La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) anunció ayer que cesa sus actividades en la provincia de Al Dalea, en el sur del Yemen, debido a los ataques y amenazas a las instalaciones de la organización y su personal sanitario, anunció.
“Ha habido múltiples incidentes en los que han sido blanco de ataque directo los pacientes, el personal y las instalaciones apoyadas por MSF en la zona”, explicó Ton Berg, el jefe de la misión de la ONG en el Yemen, en un comunicado.
Tras esos incidentes, especialmente tras un bombardeo contra su sede en la localidad de Al Dalea, “no hay otra opción sino concluir todas nuestras actividades médicas y humanitarias en la provincia”, destacó en la nota.
Berg indicó que aunque ya han tenido que suspender sus actividades en Al Dalea varias veces en los últimos años, ahora la organización no puede seguir ofreciendo “asistencia médica de calidad e imparcial”.
MSF lamentó el impacto que esta decisión tendrá sobre “miles de yemeníes”, que dejarán de tener acceso a asistencia humanitaria y sanitaria, ya que la ONG apoyaba cuatro centros sanitarios de la región, donde ha atendido a 400 mil personas desde 2012.
RESPONSABILIDADES. La ONG no señala culpables por estos ataques, pero en estas fechas el ejército gubernamental, apoyado por la coalición árabe que lidera Arabia Saudí, realiza una fuerte ofensiva en todos los territorios bajo control de los hutíes, en todo el suroeste de Yemen, y en especial en la zona e Al Hudeida.
De hecho, MSF indicó que ha recibido más heridos de guerra últimamente, y mostró su preocupación “por los pacientes y personal de los centros de salud y por las miles de personas que habitan cerca del frente” en Al Hudeida.
