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Luis de Ábrego, en Fresnillo, Zacatecas, es una población en donde se habla poco. La gente, dice el fotógrafo Eloy Valtierra, prefiere que el paisaje hable, que la naturaleza marque el tono. “Ahí la tierra es colorada, el cielo azul, no hay tantas nubes; es un lugar donde hay contrastes de color, sombras y luz; se disfruta del horizonte, de las imágenes que va dando la naturaleza, de la riqueza de texturas, desde la tierra, del rostro humano, hacia esa zona la gente habla poco y se comunica mucho más con la mirada”, afirma.
Es una tierra de lo que llama “hombres visuales”: ahí nació Francisco Goitia y el mismo estado es tierra de artistas visuales, de Manuel Felguérez, de Pedro Coronel. De esa misma tradición visual, dice, abrevó la familia Valtierra y sólo así se explica que cuatro de los 11 hermanos hayan dedicado su vida a la imagen. Contagiados en un principio por Pedro, el mayor y más conocido de todos, Eloy pero también Rodolfo y Victoria, han forjado una tradición de cuatro décadas trabajando con la imagen, especialmente el fotoperiodismo.
Ahora, Eloy reclama el lugar que su estirpe ha jugado en el desarrollo del periodismo gráfico. Desarrollado como proyecto de su tesis de posgrado, presenta hoy El sentido de mirar. Los hermanos Valtierra en el fotoperiodismo mexicano (Ediciones Sin Nombre/Eikon), libro en el que, además de repasar el desarrollo de la actividad en México y la importancia de otras familias de fotógrafos, se detiene a indagar en las razones, puntos de vista y participación de los cuatro Valtierra en el fotoperiodismo nacional.
El trabajo, explica en entrevista, parte del cuestionamiento y la búsqueda de significados sobre el trabajo fotográfico y el fotoperiodismo, actividad “que dentro de la fotografía está un poco marginada, aunque ha tenido un auge últimamente; y también se trata de resignificar el fotoperiodismo como una de las especializaciones más importantes de la imagen”. Eloy encuentra en los de su linaje dos rasgos característicos: por un lado, el origen visual de su tierra natal (aunque a Rodolfo y Victoria los ve influidos por el ambiente urbano); por el otro, una tendencia a la mirada social y más cercana a los más vulnerables.
