
Bulgaria es un país reconocido entre otras cosas, por ser cuna de sopranos; no obstante, sobresale en la historia el 25 de diciembre de 1981, cuando nació Sonya Yoncheva, artista reconocida por la crítica especializada por sus interpretaciones y quien debutará en México.
Durante los conciertos que también marcan su llegada a Latinoamérica, la artista interpretará piezas de Emmanuel Chabrier, Jules Massenet y Giacomo Puccini, compositores con los que ella se siente identificada, aún más con Puccini, por lo que seleccionó arias de Manon Lescaut, Madama Butterfly y Le Villi, para de esta forma hacer un recorrido “sintetizado” por el creador italiano.
En videollamada desde California, Estados Unidos, la soprano externó su entusiasmo de llegar a México, a través de un repertorio que le permite mostrar su capacidad vocal y actoral.
“Para mí, Puccini y Massenet son como dos hermanos por su manera de escribir, que es muy suave, con ciertas armonías, además ambos compositores tienen una forma de mantener el sonido de forma particular, es por eso que los elegí para este concierto”.
A pesar de que son diferentes arias, la soprano indica que todas representan una responsabilidad, aunque dijo que otra responsabilidad que tiene es la de interpretar obras menos conocidas.
“Eso es muy importante, creo que la industria operística es muy cerrada en este sentido”, dijo Yoncheva, quien atribuyó al miedo el que no se haga otro repertorio, lo cual fue ejemplificado con el caso de Medea, de Luigi Cherubini.
Tras interpretar dicho rol, la artista recibió llamadas en las que le preguntaron sobre su experiencia en esa obra, pues consideraban que era un repertorio únicamente para Maria Callas.
“Para mí eso es muy triste porque Callas es una gran cantante de la historia de la música, pero Cherubini es alguien que tiene que ser conocido. Para mí es una gran responsabilidad rescatar estas obras que están en el olvido”.
Sonya Yoncheva es originaria de Bulgaria, país con gran tradición operística, lo cual, indicó, es un factor que le motiva, pues cuentan con exponentes como Ghena Dimitrova o Stefka Evstatieva. “Se trata de continuar con esta tradición”.
