
El 1 de noviembre del año pasado, mientras todos en clubhouse visitante de Dodger Stadium celebraban el primer título de Serie Mundial en la historia de los Astros de Houston, el puertorriqueño Alex Cora, quien en ese entonces era coach de banca de este equipo, ya pensaba en la siguiente temporada. Aunque aún no era oficial, días antes había trascendido que él sería el nuevo manager de los Medias Rojas de Boston en 2018.
- Y, ¿qué va a pasar el próximo año que te enfrentes a los Astros? -preguntó un reportero discretamente a Cora.
- Les vamos a patear el trasero -respondió Alex, seguido por largas carcajadas de ambos.
El 5 de noviembre, cuatro días después de ser campeón con los Astros, Cora fue presentado oficialmente como manager de los patirrojos y menos de un año después celebraron la acertada decisión.
Medias Rojas impuso marca histórica de la franquicia con 108 triunfos, eliminaron a los odiados rivales Yanquis de Nueva York, a Houston, el exequipo de Cora, y ganaron su novena Serie Mundial en cinco juegos contra los Dodgers de Los Ángeles. Un año después, en el mismo escenario, Cora celebró ser el quinto dirigente en ganar el Clásico de Otoño en su primer año en Grandes Ligas, el primero de origen latino.
Es un manager diferente de todos los que había visto”, dijo Jason Varitek, icónico jugador de los Medias Rojas durante 15 temporadas y quien este año trabajó como asesor de receptores en todas las categorías de la organización.
Tiene una comunicación increíble con todos. Él sabe los problemas de cada uno y también a cada uno él dice qué es lo que espera de su juego”, agregó.
El liderazgo de Cora se vio reflejado dos meses antes de que arrancara la pretemporada. En enero convenció a gran parte de sus jugadores de ir a entregar víveres a su natal Puerto Rico, entre ellos a los estelares lanzadores Rick Porcello y Chris Sale.
También en octubre convenció a Porcello, Sale, al también estelar David Price y a Nathan Eovaldi (quien se incorporó al equipo a finales de julio) de que, además de su labor como abridores, ayudaran a un bullpen que fue marcado como el punto débil del equipo.
