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Regresando a nuestras fiestas terrenales, la juventud desenfrenada continuó protagonizando la última función del viernes 2 de noviembre durante el Mórbido 2018. Un proyecto austriaco dirigido por Dominik Hartl, nos enseña que no todas las celebraciones acaban como queremos.
Bajo una evidente influencia del filme Sé lo que hicieron el verano pasado (1997), la película Party Hard, Die Young (2018) nos muestra que cualquier tipo de exceso puede tener toda clase de consecuencias, aun siendo el abuso de la diversión.
Un grupo de jóvenes estudiantes viaja a un reconocido festival de música electrónica, ubicado en las costas croatas, para vivir una experiencia que lo marcará por el resto de sus días. Una serie de asesinatos comienzan a suceder en este lugar de constantes festejos, y nuestros protagonistas se convierten en el centro de atención de estos acontecimientos.
A pesar de parecer una propuesta superficial, y probablemente poco original, cabe destacar la calidad del filme, la cual genera un grado de atención elevado hacia los protagonistas y ofrece un rompecabezas sangriento, aparentemente indescifrable.
El director Dominik Hartl mencionó las diversas dificultades técnicas que se dieron durante el rodaje y postproducción, que van desde la coordinación de la filmación durante un evento de gran magnitud y asistencia juvenil; hasta los asiduos retos sonoros que se resolvieron con gran habilidad por parte del equipo de producción.
Fiesta, música y sangre son una combinación perfecta para una historia que simplemente busca convertirse en una pieza de entretenimiento del cine slasher.
