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Advierte, no obstante, que “si nos tiran piedras van a ser arrestados durante un largo tiempo” para que a los soldados estadunidenses no les pase lo que al ejército mexicano, “les lanzaron piedras a la cara”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rectificó ayer sus escandalosas declaraciones del jueves, cuando advirtió que los soldados estadunidenses desplegados en la frontera iban a disparar a los migrantes que les lanzasen piedras.
“No tendrán que disparar. Lo que no quiero es que esta gente tire piedras”, comentó Trump a los periodistas fuera de la Casa Blanca. “Si nos hacen eso, van a ser arrestados durante un largo tiempo”, agregó.
Trump trató de justificarse poniendo de ejemplo lo que, según él, ocurrió con el ejército mexicano cuando trataba de evitar el paso de la caravana de hondureños en la frontera con Guatemala.
“Lo que le hicieron al ejército mexicano es una desgracia. Los golpearon con piedras. Algunos resultaron seriamente lesionados y ellos (los migrantes) les estaban lanzando piedras en la cara. Si nos hacen eso a nosotros, van a ser arrestados y enjuiciados”.
Todo esto sucede a escasos días de las elecciones legislativas del próximo martes, 6 de noviembre, en las que el mandatario republicano se juega el futuro de su presidencia.
La caravana se querella. Algunos miembros de la caravana de hondureños que se dirige a EU interpusieron una querella en un tribunal federal de Washington contra el gobierno de EU, a través de la organización Nexus Services.
En una conferencia de prensa ofrecida ayer en Los Ángeles se detalló que los demandantes son María Doris Pineda, Jasmine Ortega Sánchez, Dina Ruc y Marta López, así como Francisco Javier Castillos y Holivia Adeline Castillos, todos ellos en su nombre y en el de sus hijos menores de edad.
La demanda, dirigida contra la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el propio Trump, la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), considera que tanto el presidente como las instituciones señaladas “amenazan con una matanza en la frontera entre EU y México”.
Trump anunció esta semana que el número de militares que se enviarán a la frontera sur podría superar los 15 mil, un despropósito, según las organización pro inmigrantes, ya que serían más soldados que los desplegados en Afganistán, un país en guerra.
