
"La escritura es una mirada, es el detalle, es una perspectiva de una situación", así lo considera Claudia Ulloa (Lima, 1979), considerada una de las mejores escritoras jóvenes latinoamericanas según el listado Bogotá 39 y quien presentará este miércoles su libro de cuentos Pajarito.
En este volumen editado por Almadía, la autora habla de la fascinación hacia lo repugnante a través de un cuento en el que describe el olor a pescado que hay en Lima, también narra la ironía de lo absurdo cuando una recepcionista amenaza a sus jefes y evidencia el poder de las palabras con la historia de una mujer que desintegra a hombres al conversar.
“Empecé a escribir a los 13 años y fue sin ninguna intención. Estos cuentos y textos cortos son como la mayoría de la gente que ha agarrado el lapicero y se ha puesto a escribir un poema porque está enamorado o escribe un cuento porque se imaginó algo. En mis textos hay una cuestión de instinto y también está lo absurdo porque eso existe en todas partes”, señala.
Ulloa salió de Lima para estudiar en España y después en Noruega, donde actualmente reside e imparte clases de español. Durante esta itinerancia, la autora ha escrito cuentos que han formado parte de la antología Nuevo Cuento Latinoamericano, mismos que la colocaron en 2017 dentro la lista de los mejores escritores menores de 39 años.
“Como el cliché lo dice, uno se va de su país a buscar mejores oportunidades. Mi intención era estudiar y trabajar a la par. Fui a buscar la vida. Empecé a estudiar en la Facultad de Filología, sólo hice un semestre y lo dejé porque me desilusioné, esto significa que al analizar una obra, sentía que me explicaban el truco; si te gusta tanto un libro preferirías no saber cómo se hizo y en la escuela sentía que me contaban el truco del mago”, narra.
Además de eso, Ulloa no continuó la universidad porque empezó a trabajar en un restaurante, “así fue el resto de mi estancia en España y después fui a Noruega como estudiante”.
OBSESIONES. Una de las fascinaciones de Claudia Ulloa es hacia los detalles. “Me gusta mucho la imagen, me gustaría saber dibujar, pero estoy segura que no pintaría paisajes enormes, haría algo muy pequeño; y si pudiera tomar fotos preferiría tomar fotos con zoom, muy de cerca”, indica.
