
El gobernador electo, Cuitláhuac García Jiménez, tendrá que buscar el apoyo federal sí es que quiere salir avante, toda vez que el estado crítico de las finanzas del estado no se lo permitirán, opinó el senador de la República, Ricardo Ahued Bardahuil.
En el marco de la reunión con empresarios integrantes de la asociación Semillero Empresarial para el Desarrollo de México, explicó que la próxima administración podría tener complicaciones para hacer frente a los compromisos de fin de año, tal es el caso de pago de incentivos.
Y es que la administración de Miguel Ángel Yunes Linares no dejará dinero "en caja" para hacer frente al compromiso de pago con los trabajadores del estado, para lo que se requieren más de 14 mil millones de pesos; mientras que Veracruz tiene 15 mil millones de pesos en déficit en promedio anual, es decir paga mil 250 millones mensuales.
"No hay dinero en caja y digo esto con mucha responsabilidad; pronto nos reuniremos con el presidente de la República y el secretario de Hacienda, para tratar los problemas de Veracruz. La deuda es muy riesgosa porque está soportada con las participaciones federales, si le dan el jalón en diciembre el gobierno de Cuitláhuac se descarrilaría”.
Además, se tiene el pago de un fideicomiso por diversos montos, el mayor de ellos de 13 mil millones de pesos, que fue adquirido por la actual administración para no incrementar el pago de deuda.
“Hay mucha deuda por ahí, pues existen otros pagos que estamos investigado de varios fideicomisos votados, la situación de Veracruz es grave, no está bien”.
Con el objetivo de palear un poco la situación, señaló que presentará una iniciativa para detener los subejercicios que luego ejercen los gobiernos estatales y municipales, que significan “platos rotos”, mismos que luego tienen que pagar los veracruzanos, cuando debieran de ser solventados por el funcionario que cometió el ilícito.
