
Actores, poetas, bailarines, músicos y artistas plásticos sumaron esfuerzos para escenificar Vislumbres, proyecto multidisciplinario inspirado en el ensayo Vislumbres de la India, del escritor mexicano Octavio Paz.
En su ensayo de 1995, el Nobel de Literatura mexicano hizo un recuento de su estancia por el país sudasiático, todo su análisis escrito en cuatro apartados: “Los antípodas de ida y vuelta”, donde habla de Bombay y Delhi; “Religiones, castas, lenguas”, donde habla de los dioses Rama y Alá, también sobre la perspectiva que existe sobre Babel y la Matriz cósmica.
La mirada analítica de Octavio Paz también analiza la vida cotidiana en “Un proyecto de nación”, donde aborda aspectos culturales como festines, ayunos, Gandhi, secularismo y democracia; mientras que al final, en el apartado “Lo lleno y lo vacío”, retoma seres fantásticos de India como la apsara y la iakshi, filosofía sobre la castidad y longevidad, así como los artilugios del tiempo.
Octavio Paz no sólo analizó aspectos del país asiático, sino que también muestra los puntos de convergencia y divergencia entre México e India, lo cual fue retomado por el creador José Luis Cruz, quien creó Vislumbres, montaje que se presentó en el marco del Festival Internacional Cervantino, en El Jardín del Cantador.
La muestra fue realizada por un grupo de 15 artistas, entre actores, poetas, bailarines, músicos y artistas plásticos, quienes mostraron los diferencias y puntos de encuentro entre México e India, frente a personas de todas las edades que llegaron al mediodía, y sin importar la fuerte presencia del Sol, estuvieron atentos a cada uno de los momentos.
En algunas de las escenas, los artistas daban vida a personajes emblemáticos de Asia que eran fáciles de identificar por las vestimenta colorida, así como por los accesorios que, principalmente, las mujeres usaban en medio de la frente o en el cabello recogido, mientras que sus cuerpos formaban posturas que se pueden apreciar a través de pinturas en paredes.
Otro aspecto que resaltó fue la presencia de los cuatro elementos: aguar, aire, tierra y fuego, y su importancia para el desarrollo de la vida social en India.
Sin embargo, la propuesta no sólo resaltaba por la indagación en temas políticos y culturales, sino que debido a la combinación que generó una propuesta multidisciplinaria, fue posible que los asistentes exploraran aromas como el incienso y las flores de cempaxúchitl, a través del sentido del olfato.
