
A partir de hoy los bienes que constituyen el acervo personal del poeta y del único Premio Nobel de Literatura mexicano, Octavio Paz (Ciudad de México, 1914-1998) son Monumento Artístico de la Nación. Así se estableció en el Acuerdo por el que se declara Monumento Artístico todos los bienes que constituyen el acervo personal de Octavio Ireneo Paz y Lozano, conocido como “Octavio Paz”, publicado ayer en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por la Secretaría de Cultura Federal.
En cinco artículos y tres transitorios se reglamenta que el acervo personal de Paz incluye en cualquiera de sus formatos o soportes: papeles, documentos y correspondencia privada, así como manuscritos y mecanuscritos de sus poemas, ensayos, artículos periodísticos, traducciones, fotografías y archivo bibliográfico.
Dicho acervo, especifica el acuerdo, se localiza disperso en cuatro inmuebles.
“Los domicilios ubicados en las calles Río Guadalquivir número 109, interiores 104 y 105; Lerma número 143, piso 6 PH, ambos en la colonia Cuauhtémoc, delegación Cuauhtémoc; Plinio número 333, colonia Polanco, delegación Miguel Hidalgo, y Porfirio Díaz número 125, esquina Denver, colonia Noche Buena, delegación Benito Juárez; todos en la Ciudad de México”, detalla el documento firmado por María Cristina García Cepeda, secretaria de Cultura.
El artículo segundo suscribe que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) en el ámbito de sus facultades y conforme a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, es el encargado de proteger dicho acervo, no obstante, no se especifica si El Colegio Nacional o familiares tendrán alguna autoridad en la toma de decisiones en caso de que alguno de los bienes se preste para fines de exposición.
Lo anterior se deriva del artículo tercero en donde se establece que “queda prohibida la exportación definitiva de los bienes que constituyen el acervo personal de Octavio Ireneo Paz y Lozano, conocido como Octavio Paz”.
Sin embargo, se añade que “el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura podrá autorizar la exportación temporal, atendiendo a la difusión de la cultura nacional en el extranjero, siempre y cuando no se afecte su integridad y se otorguen garantías confiables para su cuidado y asegurar su retorno”.
También se especifica en el artículo quinto que para contribuir a la preservación, catalogación y restauración del Monumento Artístico, “la Secretaría de Cultura, por conducto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura podrá celebrar convenios con instituciones públicas y privadas, en el marco de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos”.
Uno de los temas pendientes que aún existen sobre el acervo personal del autor de El ogro filantrópico es el lugar donde se resguardará lo declarado monumento, ya que desde el 10 de agosto sigue abierto el proceso judicial para determinar la inexistencia de un testamento de Marie José Tramini, viuda de Paz quien falleció el pasado 26 de julio.
En un comunicado de prensa se informó que los titulares de la Secretaría de Cultura del Gobierno Federal, del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, de El Colegio Nacional, de la Secretaría de Cultura y de la Consejería Jurídica del Gobierno de la Ciudad de México, se reunieron el 10 de agosto de 2018 para revisar las acciones relacionadas con la protección y el destino del archivo de Octavio Paz.
En ese documento se especificó que de no existir un testamento de Marie José Tramini se haría válida una disposición testamentaria de Octavio Paz en la que se señala “que El Colegio Nacional será el depositario exclusivamente de los papeles, cartas, correspondencia privada y documentos del acervo. Esto no atañe a los derechos de autor y los inmuebles propiedad de Octavio Paz, que deberán tener otro destino conforme a las disposiciones legales”.
En la justificación del acuerdo publicado ayer en el DOF se precisa que los bienes que constituyen el acervo de Octavio Paz cuentan con un valor estético relevante ya que el poeta es uno de los autores más “destacados de la literatura, no sólo de México e Hispanoamérica, sino del mundo”.
“Que la preservación de su archivo permitirá un mayor conocimiento de la vida y obra de una de las figuras más importantes de la literatura escrita en español y universal”, se señala.
