
El equipo de campaña del candidato ultranacionalista brasileño del Partido Social Liberal (PSL), Jair Bolsonaro, decidió mirar hacia los nueve estados del nordeste del país, donde está el feudo del izquierdista expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, para ganar el apoyo de los electores en esa zona e intentar ganar el próximo 7 de octubre las elecciones por la Presidencia en primera vuelta.
Medios locales aseguran que el equipo de Bolsonaro está apostando por ganar el apoyo de los electores en comunidades que han sido tradicionalmente con arraigo del Partido de los Tranajadores, cuando faltan 72 horas para la contienda en la que se elegirá al sucesor del presidente Michel Temer.
Aunque las encuestas colocan a Bolsonaro con 32 por ciento de las preferencias, contra 21 por ciento del izquierdista Fernando Haddad, se ve complicado que gane en primera vuelta, ya que necesita el 50 por ciento más uno, pero analistas no descartan que el voto de indecisos pudiera inclinar la balanza en favor del conservador.
Medios locales aseguran que Bolsonaro, convaleciente en su casa tras haber sido apuñalado a principios de septiembre en un mitin de campaña, intentará seducir vía redes sociales a los votantes de los estados del nordeste (Alagoas, Bahía, Ceará, Maranhao, Paraíba, Piauí, Pernambuco, Río Grande del Norte y Sergipe), hasta el momento con apoyo al lulismo y al PT.
De acuerdo a la cadena O Globo y el periódico Folha do Sao Paulo, no son pocos quienes subestiman la inserción del candidato en la región, debido a lo que definieron como el “voto avergonzado”: ciudadanos que lo apoyan pero no se atreven a decirlo.
