
Una avalancha submarina pudo haber potenciado el devastador tsunami ocurrido tras un terremoto de magnitud 7,5 en el norte de la isla indonesia de Célebes, que causó la muerte de al menos 1.400 personas, según los expertos.
"Se observaron extensos corrimientos de tierra en las montañas en torno al valle donde se asienta Palu y a lo largo de la costa. No hay razones para creer que estos deslizamientos ocurrieran solo en tierra", dijo hoy a Efe el geólogo de la Universidad Estatal de Humboldt (EEUU) Jason R. Patton.
"Así que es ciertamente posible que estas plausibles avalanchas submarinas contribuyeran al tamaño del tsunami", agregó en un correo electrónico el también oceanográfo sobre la ola gigante que causó numerosos daños y víctimas, principalmente en la ciudad de Palu.
Esta hipótesis es compartida por otros expertos, como el presidente de la Asociación Indonesia de Geólogos (IAGI), Sukmandaru Prihatmoko, y el geólogo Phil Cummins, de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad Nacional Australiana.
Patton explicó que los grandes tsunamis suelen ocurrir después de terremotos en fallas en las que dos bloques se presionan frontalmente y crean un movimiento vertical, mientras que el seísmo en Célebes fue en una falla deslizante que no desplaza normalmente grandes cantidades de agua.
"Debido a esto, a primera vista, los geólogos no esperaban que este terremoto fuera a generar un tsunami grande", precisó el experto.
Patton agregó que los terremotos "deslizantes" pueden generar un tsunami de forma indirecta al afectar la topografía, como ocurrió en Izmut (Turquía) en 1999, aunque en este caso "no fue muy grande", pues tuvo una altura máxima de 2 metros.
