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El realizador japonés Hirokazu Koreeda se emocionó hasta las lágrimas al recoger su Premio Donostia a la trayectoria, que entrega el Festival Internacional de Cine de San Sebastián con una mezcla de alegría y de tristeza, dijo, al recordar a su “musa” recientemente fallecida, la actriz octogenaria Kirin Kiki, y por los calurosos aplausos del público.
Cuando las lágrimas se lo permitieron, bromeó con el hecho de que, a sus 56 años, cree que aún le falta por vivir la mitad de su carrera: “Lo agradezco mucho, soy consciente de que no me lo volverán a dar en mi vida”, dijo, provocando la risa del público, que se disponía a ver su última cinta, Shoplifters, la obra maestra que ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes y que se perfila como la competencia directa de Roma, de Alfonso Cuarón, para ganar el Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa.
Con Shoplifters narra la historia de una familia de ladrones que acoge en su seno a una niña que parece que ha sido abandonada. Con ellos la cría es feliz pero un infortunio sacará a relucir la oscuridad de ese hogar. La crítica prácticamente se ha rendido ante Koreeda que vuelve a ofrecer lo mejor de sí mismo en un terreno que domina a la perfección. La prensa ha alabado que sea un drama desgarrador pero que en ningún momento es forzado y que además de en el guion, se sustenta en su reparto.
Habitual de los festivales, heredero del cine de Ozu, con De tal padre, tal hijo, el japonés ya ganó el Premio del Jurado en el Cannes de 2013. Su estilo, clásico y calmado con la cámara, tormentoso en los sentimientos, tiene una marea de seguidores por todo el mundo, como el mismo Steven Spielberg, que compró los derechos para una posible versión estadunidense de De tal padre, tal hijo.
El realizador japonés lleva años presentando sus películas en San Sebastián. En 1998 optó a la Concha de Oro por primera vez con su segunda película, After Life, y ha competido por ella tres veces: con Hanna, en 2006; Still walking, en 2008, y Milagro (Kiseki), en 2011.
Esta última le dio su primer premio de guion y después se llevó varias veces el preciado reconocimiento del público: Like Father Like Son (2013) y Our Little Sister (2015).
