
El patrimonio cultural mexicano catalogado y resguardado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ya no se encuentra asegurado en caso de sismos, sino sólo por fenómenos hidrometeorológicos, incendios o antrópicos, debido a un incremento en las pólizas de seguro, así lo dio a conocer Diego Prieto, director del INAH, durante la inauguración del Encuentro Internacional de Protección del Patrimonio Cultural en Emergencias (Propace).
“Hubiéramos querido renovar la póliza de seguro que el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) exige tener en nuestros bienes culturales de interés jurídico del INAH, incluyendo sismos o catástrofes de orden geológico. No obstante, la póliza se elevó al orden de dos mil 950 millones de pesos, esto significa más de las dos terceras partes del presupuesto fiscal del INAH”, indicó Diego Prieto.
El también antropólogo explicó que los bienes culturales resguardados por el INAH cuentan con seguros por fenómenos hidrometeorológicos, incendios, emergencias, accidentes o riesgos de origen antrópico (humano); así como traslado y movimientos de piezas arqueológicas o históricas.
“Sin embargo, en caso de movimientos telúricos tendríamos que apoyarnos en el Fonden. Tendremos que establecer un esquema más robusto de aseguramiento o constitución de un fondo de contingencia que permita hacer frente a futuras emergencias de orden sísmico”, comentó Prieto
En encuentro con medios de comunicación, José María Muñoz Bonilla, coordinador nacional de Centros INAH, indicó que el aumento en pólizas se dio de manera general en el mercado, por lo que se encuentran en trámites con el Fonden.
“Se están haciendo trámites ante el Fonden para que los bienes que resguarda el instituto queden protegidos. Este fenómeno no sólo ocurrió para el INAH, ocurrió para todas las dependencias federales porque al haber un sismo de las magnitudes de septiembre, las dependencias se enfrentaron a lo que el INAH”, dijo el Muñoz Bonilla.
