
El Fondo de Cultura Económica (FCE) terminará el sexenio con 37 librerías, el doble de establecimientos con los que inició, además de aumentar su presencia en la región de habla hispana, con presencia en Ecuador, Argentina y España. No obstante, quedaron trabajos por hacer.
“Siempre se dejan pendientes. Hay alrededor de 250 novedades dictaminadas favorablemente, que la siguiente administración puede decidir o no darles curso, pero son rutinas de una casa editorial tener una planeación de mediano y largo plazo, para que no lleguen los sucesores y se encuentren con el libro vacío”, dijo José Carreño Carlón, director del sello editorial.
Carreño Carlón confesó que otro de los pendientes guarda relación con el presupuesto, pues el Fondo de Cultura Económica funciona con un presupuesto anual de 500 millones de pesos, cifra que de aumentar, podría tener mejor planeación en cuanto a las actividades.
“Poco menos de la mitad son recursos propios que se reciben por ventas, la otra mitad son por recursos fiscales que se explican por las funciones de fondo en el trabajo en condiciones no lucrativas”.
El director del FCE señaló que en algunos momentos recurrieron a las secretarías de Educación Pública y a la de Hacienda y Crédito Público para completar el presupuesto y así cumplir con sus propósitos, dado que no se ha creado un dispositivo.
