
En una final que terminó entre llantos de ambas tenistas, la japonesa Naomi Osaka superó a la estadunidense Serena Williams por 6-2 y 6-4 en el torneo Abierto de Estados Unidos, donde Williams protagonizó el escándalo más bochornoso de su exitosa carrera, al romper su raqueta en la cancha y acusar de ladrón al juez de silla, Carlos Ramos.
El triunfo de Osaka, de 20 años, la convierte en la primera tenista japonesa que logra un título de Grand Slam y deja su marca en 2-0 en los enfrentamientos que ha tenido con la mejor tenista del mundo, aunque la menor de las Williams esta vez terminó desquiciada ante el dominio de la nipona.
Osaka, que ya había ganado a Williams, en la primera ronda del pasado Masters 1000 de Miami, la superó de nuevo en todas las facetas del partido, con un saque consistente a mayor velocidad que el servicio de la estadunidense y mucha velocidad en sus devoluciones, lo que incomodó mucho a la tenista local desde el inicio.
La nueva campeona enfrentó a Serena Williams, quien fue su ídolo desde pequeña, y a quien su padre le puso como modelo a seguir en su carrera, que inició en Long Island, Nueva York, donde vivió de los tres a los nueve años de edad.
