
La entrega de vales de cultura a los sectores más vulnerables del país es un pendiente que tiene la Secretaría de Cultura y que la próxima titular, Alejandra Frausto Guerrero, deberá resolver. La obligación de la dependencia federal para asignar dichos vales quedó establecida en el artículo 8 de Ley General de Cultura y Derechos Culturales, sin embargo, a más de un año de su publicación, esa responsabilidad aún es letra muerta.
Aunque las autoridades no han presentado públicamente ningún proyecto, existe un programa en la Secretaria de Cultura (SC) que podría considerarse la única experiencia del sector en la entrega de un apoyo similar: vales de 100 pesos para la compra de libros durante la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ).
Crónica presenta una entrevista con Marina Núñez Bespalova, directora general de publicaciones de la SC —área encargada de organizar la FILIJ—, y reúne testimonios de algunos beneficiados con el vale de 100 pesos.
PROYECTO ÚNICO. Hace tres años la Secretaría de Cultura federal (SC) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) iniciaron un programa piloto a favor de la lectura: la entrega de vales por 100 pesos para que estudiantes de educación básica compren libros durante la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ).
Sin embargo, este programa, que es calificado por los maestros de primarias y secundarias beneficiadas como exitoso y con miras a mejorar, no es ni será la base para la entrega de vales culturales a nivel federal. Así lo asegura Marina Núñez Bespalova.
