
El movimiento no sucede necesariamente cuando uno se desplaza, paradójicamente basta estar quieto y esperar, es el mundo el que se mueve. Eso está plasmado en mis series Maya Puuc, Mitla y Teotihuacán. Aunque estemos quietos nos movemos porque somos parte de algo más grande”, comenta en entrevista el fotógrafo Tomás Casademunt, quien exhibe en Zona Maco Foto parte de su trabajo hecho en México durante 23 años.
El artista que nació en Barcelona y que es considerado un artesano de la imagen ya que fabrica sus propias cámaras fotográficas, así como el papel, las películas, químicos de impresión y revelado, también platica sobre las dificultades administrativas que enfrentan los creadores para publicar libros y exponer su obra fuera del país.
EN MOVIMIENTO. Casademunt (Barcelona, 1967) busca la espiritualidad en sus fotografías y eso se podrá apreciar en el Centro Citibanamex hasta el 26 de agosto, en donde expone obra hecha en zonas arqueológicas y por primera vez, incluye parte de su reciente trabajo en Teotihuacán.
“Nunca había tenido un stand solo. Por tercer año consecutivo la galería Le Laboratoire, con 10 años de vida, presenta mi trabajo en Maco. Expongo una fotografía de Mitla, Oaxaca; dos de la Biblioteca Vasconcelos, Ciudad de México; dos de la serie Maya Puuc, y dos de la serie Teotihuacán. De ésta última muestro dos cabezas de Quetzalcóatl, una aparece con lluvia y otra con sol”, precisa.
Para obtener esas imágenes colocó durante tres meses una cámara hecha por él mismo en un punto fijo de la zona arqueológica ubicada en el Estado de México y dejó que el tiempo plasmara los cambios que provoca el movimiento de la Tierra.
“La fotografía de la cabeza del Quetzalcóatl con lluvia es la que marca la transformación porque podemos ver cómo aparecen flores, cómo crece la hierba, es decir, cómo la llegada de lluvia transforma todo un entorno”, comenta.
