
La lira volvió a depreciarse ayer y perdió alrededor del 2 por ciento respecto al pasado viernes, en el primer día de una semana festiva que paraliza parte de los mercados del país.
Por ejemplo, respecto al euro, en la tarde de ayer, hora local, la lira bajaba un 2.1 por ciento frente al viernes pasado. La depreciación respecto al dólar fue algo mayor, del 2.3 por ciento, así que el billete verde se cambiaba a esa hora por 6.15 liras.
Esta nueva devaluación de la moneda turca llega después de que el pasado viernes las agencias de calificación de riesgos Moody’s y Standard & Poor’s rebajaran la nota a la deuda soberana de Turquía y cambiaran su perspectiva de “estable” a “negativa”.
La lira se ha depreciado ya un 25 por ciento en las tres semanas que llevamos de agosto, y la desconfianza de los inversores en la economía turca se ha ido agravando con la escalada de tensión generada por la negativa de Ankara a liberar a un clérigo estadounidense arrestado en Turquía hace dos años.
Washington reclama la inmediata liberación del religioso Andrew Brunson, y ante la negativa de Erdogan ha impuesto sanciones a dos ministros turcos y ha duplicado los aranceles al acero y aluminio de Turquía, mientras Ankara ha aumentado las tasas a productos estadounidenses en respuesta.
CHANTAJE. Precisamente sobre el caso de Brunson, The Wall Street Journal aseguró ayer que el gobierno de EU ha rechazado una propuesta de Turquía para liberar al clérigo a cambio de que Washington abandone su investigación contra el banco turco Halkbank.
La entidad está siendo investigada por una supuesta violación de las sanciones estadounidenses contra Irán y se enfrenta a una posible multa multimillonaria. Según el WSJ, la Casa Blanca ha dejado claro a Turquía que no discutirá ni ese ni otros asuntos mientras Ankara no libere a Brunson.
