
Para el escritor Héctor Manjarrez (1945), confeccionar un cuento es “como andar en bicicleta”, porque debes “avanzar sin agarrarte, en equilibrio”. Tras 50 años de explorar el género breve, el narrador confiesa que se ha caído de la bicicleta en varias ocasiones.
“Pero esos cuentos no los he publicado. Esos son los desechados”.
El también poeta y dramaturgo explica en entrevista que sí se da cuenta cuando se cae de esa bicicleta creativa.
“No necesariamente de inmediato, pero todo lo que escribo lo dejo a que se enfríe para releerlo. Siempre hay tiempo para darse cuenta si la bicicleta quedó toda torcida y no va a servir. O si a lo mejor es sólo un pequeño problema, que hay que enderezar por aquí o por allá. Entonces, borras lo que tienes que borrar y empiezas de nuevo donde te caíste”.
Quien acaba de presentar el libro Historia (editorial Era), que reúne 45 relatos publicados entre 1967 y 2016, agrega que, al final de cuentas, escribir no es sólo escribir.
“Es en gran medida borrar, equivocarse, caerse y levantarse, volverlo a intentar”.
Para dar vida a este volumen de 828 páginas, el ensayista tuvo que hacer algo que no acostumbra: releer todos sus textos.
