
Difícilmente don Vicente Fernández dejará de dar noticias.
Porque una cosa es que se haya retirado de los escenarios con un concierto magno y gratuito en el Estadio Azteca el pasado 16 de abril de 2016 y otra que deje de hacer lo que más ama en este mundo: cantar sus rancheras a toda la gente y familia que lo rodea.
“El día que me retiré en el Estadio Azteca les dije que sería de los escenarios, pero que seguiría grabando mis videos y cantando en mi compañía para que ustedes no dejarán de quererme y me olvidaran.
“Yo tenía muchas ganas de grabar un álbum con tres rancheras y nueve boleros muy antiguos pero que les van a encantar: Mi último fracaso, No me platiques más, Háblame, Rayito de Sol y En la cárcel de tu adiós...”, dice el Charro de Huentitán a su compañía disquera Sony Music México con motivo del lanzamiento del disco Más romántico que nunca, que incluye 12 canciones con nueve videos ya disponibles desde hoy.
Y don Vicente se detiene un momento a cantar un pedacito de Nunca, nunca, nunca, autoría de Ignacio Fernández Esperón Tata Nacho, y la cantó porque olvidó el título de la pieza.
El título y el objetivo de este material tiene un firme y especial propósito:
“Estas 12 canciones están hechas para llevarle serenata a las novias o para regalarle a las mamás, porque no son canciones que hablen de sexo o majaderías, son temas muy lindos de tantos y tantas compositores, que yo digo que no hay compositores buenos, sino canciones buenas”.
