
El gobierno de Donald Trump anunció ayer que a partir del 22 de agosto, impondrá nuevas sanciones a Rusia; esta vez, en respuesta al presunto ataque de Moscú contra el exespía ruso Sergei Skripal en Gran Bretaña.
"La Federación Rusa ha empleado armas químicas o biológicas en violación del derecho internacional, o ha utilizado armas químicas o biológicas letales contra sus propios ciudadanos", dijo la portavoz del departamento, Heather Nauert.
Aunque Estados Unidos se unió a varios países europeos para culpar a Moscú pocos días después del ataque, Trump nunca firmó la orden que desencadena sanciones automáticas, pese a que así lo exige una ley estadunidense contra el uso de armas químicas, lo que levantó suspicacias entre los demócratas.
Las sanciones contra Vladimir Putin, aliado de Trump, llegan tras meses de presión por parte del Congreso, tanto del bando republicano como demócrata, ya que la imposición de sanciones bajo esta ley tenía un plazo límite de aplicación que estaba a punto de concluir.
Ayer, finalmente, el secretario de Estado, Mike Pompeo, rubricó las sanciones por envenenar con el agente químico Novichock a Skripal y a la hija del exespía en marzo pasado.
