
"Las fotografías son para que la gente conozca lo que sucede, si es sobre medio ambiente, violencia o migración. Todo lo que está sucediendo en la humanidad es importante saberlo. Esa es la esencia básica del fotoperiodismo, no ser participantes de las historias pero sí contarlas con ética y responsabilidad”, señaló Ronaldo Schemidt (Venezuela, 1971), ganador del concurso World Press Photo con la imagen La crisis venezolana, en la cual se muestra a un joven envuelto en llamas tras haberle explotado un tanque de gasolina de una motocicleta.
Esta fotografía, que fue tomada el 3 de mayo de 2017 durante una manifestación contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro en Venezuela, estará expuesta a partir de hoy y durante los próximos dos meses junto con 137 fotografías en el Museo Franz Mayer.
“La fotografía la tomé el 3 de mayo del año pasado, un día de muchísima violencia, en una de las cientos de manifestaciones que hubo. Sucedió un enfrentamiento entre la Guardia Nacional y manifestantes, éstos le quitaron una moto a la Guardia Nacional y la incendiaron. Cuando noté que era muy peligrosa la moto incendiada, decidí retirarme”, recordó Schemidt.
En ese momento, narra, un manifestante golpeó la moto y como resultado, explotó detrás de él. “Volteé automáticamente, levanté la cámara y empecé a disparar, pero en medio del fuego salió José Víctor Salazar Balza. Seguí disparando; salieron sus compañeros a tratar de apagar el fuego de su cuerpo, seguí disparando hasta que lo subieron a una camilla. Eso lo registré en 14 segundos pero la escena duró 25 segundos”, platica el fotógrafo.
Después, a Ronaldo Schemidt le interesaba explicar en su trabajo (la Agencia France Presse) que sus fotografías retrataban un accidente, “no lo quemó la Guardia ni sus compañeros, fue un accidente dentro de una manifestación”.
El ganador del World Press Photo ofrecerá este sábado a las 13:00 horas la charla Fotoperiodismo y ética en zonas de conflicto, en donde —dijo— hablará sobre su experiencia de ser venezolano, ir a Venezuela y no involucrarse con el conflicto político. “Es importante tener claro que nosotros no podemos tomar parte de los hechos que estamos cubriendo. Eso no significa perder el lado humano”.
