
En caso de que el Congreso del Estado aprobara la reforma a la Ley del Instituto de Pensiones del Estado, significaría una situación grave para la economía del Estado de Veracruz, aseguró el gobernador del estado, Miguel Ángel Yunes Linares.
El mandatario dijo ser respetuoso de la autonomía que tiene del Congreso y las acciones que lleve a cabo, pero apuntó que el aprobar las reformas sería “muy delicado” para las finanzas públicas de la entidad.
Mencionó que antes de aprobar una reforma a la Ley del IPE se debe hacer un estudio actuarial, el cual permitirá conocer el impacto que tendría la reforma, además de una consulta a la Secretaría de Finanzas Públicas del Estado para determinar si la reforma a la Ley que se propone tiene sustentabilidad financiera, ya que de lo contrario, la reforma que plantean algunas modificaciones al régimen pensionario en los próximos años podrían indicar un déficit mayor al Instituto de Pensiones.
“Yo esperaré a que el Congreso resuelva, ojalá y reflexione sobre este tema (…), no es una reforma que se pueda hacer a la ligera, reitero, respeto la autonomía del Congreso, esperaré a que resuelva y cuando llegue a mi oficina haré un análisis acucioso del tema”, dijo.
Si dentro del análisis que se realice, considera que la ley afecta a los veracruzanos o a las futuras generaciones, él en su calidad de primer mandatario tomará determinaciones, pero evadió decir si hará uso de su facultad de veto.
Además, criticó que los legisladores continúen haciendo este tipo de propuestas sin consultar a la SEFIPLAN.
Recordó que actualmente el Gobierno del estado subsidia al IPE con casi dos mil 500 millones de pesos anuales y de aprobarse esta reforma, tendría un incremento de casi cinco mil millones de pesos al año para poder cumplir con el pago de pensiones y jubilaciones.
Para finalizar, Yunes Linares dijo que el problema radica en las modificaciones que se quieren hacer en los tiempos para la jubilación, que tendría un efecto negativo en la parte financiera en los próximos años.
