
Once taxistas murieron tiroteados y otros cuatro resultaron heridos de gravedad en Sudáfrica tras ser víctimas de un ataque cometido anoche en la provincia de KwaZulu-Natal, en el este de Sudáfrica, según informó ayer la policía. Otras dos personas lograron sobrevivir al ataque sin heridas.
Un grupo de hombres armados salió de entre unos arbustos en la carretera provincial R74 y abrió fuego contra un minibús de taxistas que habían asistido al funeral de un colega en la localidad de Ematimotolo y regresaban a Johannesburgo.
Las víctimas eran miembros de una asociación de taxistas de la provincia de Gauteng, en la que se encuentran Johannesburgo y Pretoria, la capital sudafricana.
Según la policía, éste es el último incidente en una serie de ataques relacionados con la rivalidad violenta entre compañías de taxis, que se disputan rutas rentables, especialmente en KwaZulu-Natal.
En abril, hombres armados invadieron una parada de taxis en Durban, en la misma región, y mataron a un taxista e hirieron a tres. En aquella ocasión, la policía arrestó a 16 sospechosos y requisó 17 armas de fuego.
