
El departamento de Justicia de Estados Unidos planea alertar a la ciudadanía de manera pública cuando le afecten futuras injerencias extranjeras en la política estadunidense en cuanto detecta que se producen, según anunció ayer el número dos del departamento, Rod Rosenstein.
El gobierno informará así a empresas estadunidenses, organizaciones privadas o ciudadanos cuando actores extranjeros traten de atacarlos directamente para alterar procesos electorales o influir en la política.
“Exponer conspiraciones al público es una vía importante para neutralizarlas”, aseguró Rosenstein, que agregó que “los ciudadanos estadunidenses tienen derecho a saber si gobiernos extranjeros los están intentando manipular con propaganda”.
Además, Rosenstein desmintió al presidente Donald Trump, que el miércoles aseguró que Rusia no está interfiriendo en la política estadunidense, y aseguró que sus actividades en 2016 “son sólo un árbol en un bosque que se expande; centrarnos meramente en una sola elección es no entender la situación”, argumentó el asistente del fiscal general Jeff Sessions.
La administración de Barack Obama no avisó debidamente a los afectados por la injerencia rusa ante el temor de los oficiales de inteligencia de que, sin la aprobación del Partido Republicano, estas alertas se leyeran como un movimiento para favorecer a la candidata demócrata, Hillary Clinton.
