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La Orquesta Sinfónica de Minería llega a su 40 aniversario con gran fortaleza, algunos pendientes, colaboración con directores internacionales, además de la búsqueda constante de la excelencia, explican Carlos Miguel Prieto, director artístico de la agrupación, la timbalista Gabriela Jiménez y la violinista Ana Caridad Villeda.
En entrevista con Crónica, los tres miembros de la agrupación comparten sus experiencias con la Orquesta Sinfónica Nacional (OSM), sus inquietudes, su forma de ver la música e incluso algunas recomendaciones para poder llegar a más y nuevos públicos.
HISTORIA. La Orquesta Sinfónica de Minería funciona a través del estatuto de “promover música, músicos y compositores mexicanos, buscar talentos, invitar otras orquestas y conjuntos e incluir el rescate de música perdida y de músicos olvidados de nuestro país”, se lee en página de internet mineria.org.mx.
Sin embargo, para conocer la formación de la Orquesta es necesario conocer los antecedentes que se remiten a más de 40 años, puesto que en México se tiene registrado al Real Seminario de Minas (1792) como el intento más antiguo, para luego seguir con la Sociedad Filarmónica Mexicana en el siglo XIX, hasta que, a mediados del siglo XX, surgió la Sociedad de Alumnos y la Sociedad Cultural de la Facultad de Ingeniería que fueron sus sucesoras.
Desde 1978, cuando crearon la Academia de Música del Palacio de Minería y su Orquesta Sinfónica, se ha tenido el mismo objetivo, mismo que es el que también persigue por el violinista Carlos Miguel Prieto, quien desde 2006 funge como director musical en la OSM, por lo que después de 12 años como titular, hace un balance al que califica como positivo, aún más porque tienen un compromiso con la música y el público.
La Orquesta funcionaba con un patronato, pero a partir de 1985, se convirtió en Asociación Civil, por lo que ahora “la organización llega con gran fortaleza, producto de la visión, ilusión y fe de un grupo de fundadores hace cuatro décadas. La orquesta es excelente, toca con gran vitalidad y compromiso con la música y el público. Existe un verdadero sentimiento de equipo, que nos hace trabajar con gran dedicación para mejorar cada día”.
