
Un exbuzo de la marina tailandesa murió mientras participaba en los esfuerzos para rescatar a 12 niños y su entrenador de fútbol atrapados en una cueva inundada en Tailandia, un fuerte revés para las operaciones de socorro.
El suboficial Saman Gunan perdió el conocimiento al salir del complejo de cuevas de Tham Luang, donde había estado entregando tanques de aire. Fue sacado por su compañero de buceo pero no pudo ser revivido.
"Su trabajo era entregar oxígeno. No tenía suficiente en su camino de regreso", dijo el vicegobernador de Chiang Rai.
El comandante de la unidad de buceadores de la Marina tailandesa, Apakorn Yookongkaew, anunció este viernes en una rueda de prensa la muerte de Samarn Poonan, que quedó inconsciente mientras cubría el trayecto y al que no se pudo revivir.
"La muerte de este experto buceador sirve para mostrar la dificultad de las tareas de rescate (...) A pesar del deceso no vamos a parar de trabajar para sacar al grupo", declaró en rueda de prensa Passkorn Boonyaluck, vicegobernador de Chiang Rai, donde se encuentra la cueva.
El fallecido regresaba a un campamento provisional, a unos 1.7 kilómetros de los niños, tras completar su misión de transportar bombonas de oxígeno comprimido hasta la gruta donde se halla el grupo cuando perdió el conocimiento.
"Puedo garantizar que no entraremos en pánico, no detendremos nuestra misión, no permitiremos que el sacrificio de nuestro amigo se desperdicie", señaló Adm Arpakorn Yookongkaew, comandante del equipo de buzos de la armada tailandesa.
Alrededor de mil personas están involucradas en las operaciones de rescate, incluidos buzos de la armada, personal militar y voluntarios civiles en plena temporada de monzones, lo que complica la operación por las intensas lluvias.
