![]() |
|

Con una historia en la que una mujer residente de Nue¬va York, dedicada a la fotogra¬fía, decide regresar al seno de su ortodoxa familia judía en Londres y confrontar su pa¬sado con su presente, es así como la actriz Rachel Weisz toma una vez más en su carre¬ra el papel de productora y se aventura con Desobediencia.
La cinta, que llega a las pantallas nacionales este fin de semana, más allá de mos¬trar las relaciones interperso¬nales entre familiares, amigos y amores, destaca la constan¬te lucha que mantienen los seres humanos para ser libres de decidir ser lo que cada uno quiera ser.
“La libertad de ser quien cada quien quiera ser me parece un tema, además de lindo, muy importante.
“Hay sitios en el mundo don¬de las personas gozan de mu¬cha libertad y hay otros donde no, debería ser algo universal para todos los seres humanos. Como dije, hay lugares donde hay libertad de elegir lo que queremos ser, la forma de vi¬vir nuestra vida... muchos te¬nemos esa oportunidad, ese lujo, pero hay muchas socie¬dades donde no, y ser libre se ha convertido en un reto.
“Películas como ésta (Desobediencia) son inte¬resantes y hasta necesarias de exhibir porque, aunque el conflicto que expone la cin¬ta es un grupo específico de personas, es una situación que sucede a mayor escala en todo el mundo, que puede ser vista desde diferentes ángulos y que sin duda muestra esa lucha pasional por la libertad de ser quienes queremos ser a través de Ronit”, explicó a Ex¬célsior Weisz, en entrevista desde Nueva York.
La ganadora de un premio Oscar y un Globo de Oro eli¬gió Desobediencia como el proyecto que la regresaría a la producción —área donde se había desarrollado con cintas como Por amor al arte y Radiator—, ya que fue el libro de Naomi Alderman, que lleva el mismo nombre, el que la conquistó y la animó a tomar, una vez más, el reto de producir.
“Es maravilloso ser actriz y recibir guiones muy lindos para leer y en los cuales pue¬do participar como actriz que voy, hago mi trabajo y vuelvo a casa. Pero con esta cinta fue una experiencia completa¬mente diferente porque tuve que aprender a trabajar con el guionista y desarrollar el pro¬yecto para poder hacer que la cinta pudiera llegar a buen término.
