
No fueron el Apple Watch, ni el Sony Smartwatch y tampoco el Pebble; el Data Link fue el primer reloj inteligente, el cual se lanzó al mercado en 1994 y se desarrolló por Timex y Microsoft como un proyecto para la NASA.
“Hoy hay todo un boom por los relojes inteligentes… pero nosotros desde 1990 desarrollamos el Data Link para misiones espaciales”, comenta Alejandro Castillo, director general de Timex Group México.
Basicamente lo que hacía era capturar, almacenar y transmitir una gran cantidad de datos, para después, con un software especial, toda esta información se guardaba en la computadora.
El reloj se desarrolló por que ya existía la necesidad de llevar datos de manera móvil, sin embargo, la parte de las laptops no era tan amigable en aquellos días. Debía existir un dispositivo que fuera más portátil.
“El Data Link guardaba la bitácora de los astronautas y era un gadget ideal, pues en el espacio la movilidad presenta ciertos retos. Ayudaba a los usuarios a llevar un registro de la alimentación, hidratación, les recordaba la hora en que debían dormir y tenía la capacidad para guardar hasta 150 números telefónicos, entre otras cosas”, señala Castillo.
El dispositivo de Timex recibió la certificación de la NASA como uno de los cuatro relojes de uso para misiones espaciales, convirtiéndose en el compañero ideal de astronautas y cosmonautas en 1996 y 1998 para las misiones de las naves STS-72 Endeavour y STS-96 Discovery.
Los astronautas Daniel T. Barry y James H. Newman, así como los cosmonautas Yuri P. Gidzenko, Mikhail Tyurin y Sergei K. Krikalev hicieron uso de modelos diferentes del Data Link (Mod. 69931, 70502, 70518, 69721 y 69737) para emprender sus misiones.
