
Objetos como abanicos, mesas, relojes, pistolas, espadas, cofres y peinetas, entre otros, forman parte de la Colección Ramón Alcázar, y serán mostrados en la exposición Del goce privado al deleite público.
La exhibición, que estará hasta octubre en el Museo Nacional de Historia, está conformada por 319 piezas que el coleccionista Ramón Alcázar recolectó desde que tenía 25 años. “Se trata de exponer una colección que llegó en 1917 al acervo del Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía. Todas las piezas”, explica María Hernández Ramírez, curadora de la muestra.
Del goce privado al deleite público está dividida por temas: “¿Quién fue Ramón Alcázar Castañeda?”, “La visión del coleccionista”, “Proceso de adquisición, 1909-1917” y “La Colección Alcázar en el Museo Nacional y en otros museos”.
Según diferentes documentos y testimonios, en un inicio, la colección estaba conformada por más de 30 mil objetos; sin embargo, con el paso del tiempo el número descendió, puesto que “herederos empezaron a disponer de ella, por algún motivo, la colección llega al banco de Guanajuato y desde ahí se va a vender”, señala María Hernández.
La también historiadora comenta que a pesar de la falta de recursos, la colección se pudo adquirir, pero sólo 7 mil 233 piezas, que fueron trasladadas desde Guanajuato hasta la actual Ciudad de México.
Al recorrer la muestra se pueden apreciar vajillas de porcelana, relojes, joyería, cigarreras, medallas, monedas, abanicos, pistolas, rifles, baúles, costureros, esculturas y muebles, todas ellas realizadas con diferentes materiales, pues son “ejemplo de piezas relevantes por su manufactura, materiales, calidad. Se verán objetos suntuarios, (es decir), lujo y ostentación, porque era esa la finalidad del coleccionista.
