
La exposición Los Estudios Churubusco. La fábrica de cine 1945-2017 presenta la historia de este sitio a través de un recorrido por vestuario, escenografías, cámaras, fotografías, maquetas y carteles de promoción, para mostrar la relevancia de un espacio que ha servido para la realización de producciones emblemáticas del cine nacional.
En entrevista, el cineasta Carlos García Agraz, director general de los Estudios Churubusco, habla sobre la muestra en la que se disecciona al cine nacional, con la presentación de personajes clave como directores, productores, actores, escenógrafos y guionistas, además de hablar sobre la salud del cine mexicano.
“Los usuarios deben de venir con la expectativa de que se divertirán, pero al mismo tiempo reconocerse en el cine y ver que el cine mexicano ha gozado permanentemente de autores que lo han hecho grande de forma continua. No es una exposición sobre el cine mexicano, es una exposición de la presencia de los Estudios Churubusco en la historia del cine mexicano, lo cual casi es un pleonasmo porque hablar de los Estudios es hablar de la historia del cine mexicano”, sostiene García Agraz.
Durante ocho meses, un equipo de curadores e investigadores emprendió la tarea titánica de explorar los archivos de los Estudios, con el objetivo de buscar y seleccionar objetos que representaran de forma fehaciente el quehacer del cine en México.
“Son 72 años de historia de los Estudios Churubusco. La exposición hace un recorrido por todos esos años”, comenta el cineasta, quien agrega, es con el objetivo de presentar más de cien objetos que forman parte del acervo de los Estudios, y otros más que fueron prestados por la comunidad cinematográfica.
Al recorrer la muestra que se encuentra en los Estudios Churubusco, es posible apreciar vestuario que portaron personajes como Pedro Infante y El Santo, premios, un contrato de María Félix, fotografías, el carro del choque que utilizó Alejandro González Iñárritu en Amores Perros, el artefacto de Cronos que usó Guillermo del Toro, cámaras, reflectores, maquetas de escenografía, carteles de promoción y una línea del tiempo.
“Podría pensarse que se trata de una exposición de fotografía pero no, lo que menos hay son fotografías. Hay objetos, además de pantallas que la convierten en una muestra interactiva y lúdica. Es una exposición que no se alcanza a ver toda en un solo recorrido, no porque sea grande, sino porque cada sección requiere varios minutos”.
El director de los Estudios Churubusco comenta que el proceso de investigación y la posterior selección de objetos, fueron algunos de los retos a vencer para el montaje de la exhibición, pues debían elegir entre cortometrajes y largometrajes nacionales y extranjeros.
“Hablamos de un universo de más de 3 mil películas. La labor fue titánica para decidir cómo se iba a dividir la línea del tiempo por décadas y seleccionar las películas más representativas. Tratar de sintetizar toda la historia fue también parte del trabajo”.
