
Los líderes de la dos Coreas, Moon Jae-in, por del sur y Kim Jong-un, del norte, se reunieron ayer inesperadamente y en secreto en el Paralelo 38, donde se localiza la Zona Desmilitarizada en su frontera común; allí trataron varios temas, entre ellos el rescate de la cumbre del 12 de junio en Singapur, entre el dirigente de Pyongyang y el presidente de EU, Donald Trump, informó la oficina presidencial surcoreana en un comunicado.
De acuerdo con las fuentes que estuvieron en esta reunión, la segunda que sostienen ambos líderes desde la efectuada en el mismo sitio el pasado 27 de abril, Moon y Kim intercambiaron opiniones de varios temas durante dos horas, entre éstos analizaron los compromisos de paz que alcanzaron en su primera entrevista.
OPTIMISMO. “Los dos líderes intercambiaron opiniones amistosamente para implementar la declaración de Panmunjom del 27 de abril y lograr que se celebre con éxito una cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos”, explicó en el texto el portavoz presidencial, Yoon Young-chan.
El encuentro se registra dos días después de que Trump comunicara súbitamente —como ha ocurrido en otras ocasiones— que cancelaba la cumbre para tratar con Kim el posible desmantelamiento de su programa nuclear, aunque un día después (viernes) el mismo mandatario estadunidense reculó al señalar que aún es posible celebrar la reunión el próximo 12 de junio en Singapur como está pactado.
AMISTAD. Los líderes de las dos Coreas, aún en guerra técnicamente, ya celebraron una primera cumbre el pasado 27 de abril, en la que firmaron una declaración en la que se comprometieron a trabajar para lograr la “total desnuclearización” de la península coreana.
En el encuentro en la llamada Zona de Seguridad Conjunta (JSA), participaron también los respectivos jefes de inteligencia de ambos países. Imágenes difundidas por el gobierno de Seúl exhiben a los dos líderes saludándose con un abrazo y a Moon estrechando la mano de la hermana del líder de Pyongyang, Kim Yo-jong.
