
La tragedia griega Edipo Rey, de Sófocles, fue adaptada a una versión dancística por el bailarín y coreógrafo Raúl Tamez, quien realizó una propuesta atemporal con la que se pueda reflexionar sobre algunos tabúes y mecanismos de defensa, como la negación.
En entrevista, Raúl Tamez señala que su propuesta, con música de Louis Andriessen, es contemporánea e interdisciplinaria en la que están presentes la danza contemporánea, el psicoanálisis y el teatro, para entablar de forma directa, un diálogo con el espectador.
“Edipo Rey está enmarcada en el contexto del teatro, el reto principal fue la narrativa y que ésta sea legible y asequible, me interesa conectar con el público, pues la comunicación es una de las imposibilidades de la danza contemporánea en el país”.
Tamez señala que sus estudios de sociología, psicología social y el psicoanálisis fueron los que lo motivaron para trabajar desde hace tres meses en su adaptación, en la que no estarán presentes todos los personajes, sólo Edipo, Yocasta, Layo, el Oráculo y la Esfinge.
El poco número de intérpretes no será un impedimento para la realización de otros personajes, pues como parte del montaje habrá ciertos desdoblamientos, entre ellos, el de una narradora, con el que Tamez logró una narrativa completa.
Con respecto a la fusión entre el teatro y la danza, el bailarín explica que retomó las perspectivas del Teatro físico, de Antonin Artaud, así como las ideas de Grotowski, quien se caracterizaba por hacer “un teatro más vivencial”.
“La idea es contar la historia a través de la creación del personaje desde el cuerpo. Entre la danza y el teatro los límites son muy delgados, pues el teatro no se puede concebir sin lo físico y la danza sin la dramaturgia”.
Después de investigar sobre las versiones dancísticas en danza de Edipo Rey, el coreógrafo llegó a la conclusión de que no las había, pero sí en ópera, como la de Julie Taymor, misma que era posible ubicar en una época clásica por el vestuario.
“En mi caso, la (poca) escenografía es más actual y contemporánea, el vestuario atemporal y realizado en contraste con los blancos, como el uso del rojo, para que remita a la sangre, y negro, con la muerte”.
Al ser cuestionado sobre la pertinencia de retomar la tragedia griega, Raúl Tamez, fundador de la compañía Pálido Teatro, declara que es una obra con muchas temáticas por las que es actual, como por ejemplo, los mecanismos de defensa.
“Uno de esos mecanismos es la negación, muy en el ser humano, cuando vivimos una tragedia inmediatamente la psique activa la negación. La negación va más allá de ti mismo, a veces terminas creyendo tu propia negación”.
Otras de las temáticas, serían, dice, el tabú del incesto, la confrontación de paradigmas morales, pues no todos pueden hacer de todo, “tenemos un contexto determinista que da ciertos alcances, por la economía en la que tocó desarrollarnos o por la vida en el núcleo familiar. Todo el tiempo somos víctimas de cosas que no están a nuestro alcance y que la voluntad no nos da para decidir”.
