
Susana Gutiérrez estudió sicología para llegar al futbol. La entrenadora del Atlas creció en tierra de tequila, mariachi y los charros; siempre quiso estar en el balompié, sin importar todos los obstáculos que tuviera que afrontar.
Con 28 años es una de las cinco entrenadoras que dirigen en la Liga MX Femenil, de las pocas que marchan en un territorio que dominan los hombres.
“Llego como sicóloga deportiva al Atlas. En mi primera etapa estuve como sicóloga de las divisiones inferiores y en la segunda como sicóloga del equipo femenil. Lo que pasó es que el entrenador que iba a estar aquí tuvo un problema de salud y el club me propuso que tomara las riendas del equipo. Ellos sabían que tenía el curso de entrenadora para cumplir con el requisito”, cuenta Susana sobre ese camino que anduvo en busca de su ilusión de ser entrenadora.
En la Liga MX Femenil, a Susana le pasa lo mismo que cuando estudiaba en el día la carrera de sicología y en la noche el curso para ser entrenadora de futbol. En su grupo de futuros directores técnicos era la única mujer del salón.
En el torneo mexicano ocurre algo parecido cuando de los 16 equipos, apenas cinco tienen a una mujer al frente. Sólo uno tiene un cuerpo técnico compuesto por mujeres y en los otros 11 el timonel está a cargo de un varón.
“Existe un poco de sexismo todavía. De repente das una opinión y primero dudan. Lo que más me cuesta, ahorita, es mi edad, como sé que soy la entrenadora más joven de la Liga MX, piensan que el equipo va mal por esa razón. Se me cataloga como la ‘niña inexperta que no sabe ni qué onda’. Cuando sé que el conocimiento y la edad no están peleando. Sé que así es esto, si fuéramos bien, dirían que soy la promesa”.
